¿Ha mantenido usted reuniones en Madrid con empresarios españoles? ¿Qué les preocupa y qué puede ofrecer Italia a la inversión española?
Italia puede ofrecer estabilidad política Contamos con un Gobierno estable y con una situación económica positiva. Hemos reducido la presión fiscal en 33.000 millones de euros desde 2022, el empleo ha aumentado con miles de nuevos trabajadores, la bolsa ha subido, la prima de riesgo ha bajado y las exportaciones han alcanzado los 643.000 millones de euros. Nuestro objetivo es llegar a los 700.000 millones al final del próximo año. España es un socio muy importante y queremos explicar a los empresarios españoles las oportunidades de invertir en Italia, porque estamos trabajando para reducir la presión fiscal. Y, al tiempo, fomentamos la inversión italiana en España.
Menciona estabilidad, pero ¿podrá agotar Meloni su mandato con la actual coalición de Gobierno?
Sí, vamos a seguir hasta el final. En la coalición nosotros somos populares y ella es conservadora, pero trabajamos juntos siempre. En Italia hay centroderecha, pero no hay un centroizquierda, es solamente una izquierda extremista. Por eso mi partido, Forza Italia, del Partido Popular Europeo, puede abrir las puertas a todos los centristas, porque la izquierda se olvidó de ellos. Es una izquierda que quiere subirla presión fiscal incluso sobre las herencias y eso es inaceptable para nosotros.
Pero han mantenido una tensión parlamentaria estos días…
Ha sido sobre una enmienda, pero no con el cuerpo general de la nueva ley electoral que estamos trabajando para reforzar la estabilidad. Después de unas elecciones, todos, también los inversores, deben saber con claridad quién gana y quien pierde. Vamos a seguir adelante y Meloni va a tener el mandato más largo de un primer ministro, ahora es el segundo detrás de Silvio Berlusconi, pero pronto será el primero.
¿Quiere atraer más inversión española?
Tenemos una estrategia para aumentar las inversiones y las exportaciones en España. Forma parte de nuestro plan de acción y de una diplomacia orientada al crecimiento económico. La embajada trabaja para explicar a los empresarios italianos cómo invertir y desarrollar su actividad en España Queremos más inversiones en ambos sentidos y más comercio.
¿El plan es potenciar alianzas entre países mediterráneos europeos en una Europa más orientada al norte y el este?
Y también más en África Es un continente muy rico en recursos naturales. Podemos impulsar proyectos conjuntos para transformar esas materias primas allí mismo, con trabajadores africanos. Italia tiene el Plan Mattei y también trabajamos con el programa europeo Global Gateway. España e Italia pueden hacer mucho juntas. El Mediterráneo debe dejar de ser un cementerio para los inmigrantes y convertirse en un espacio de comercio y desarrollo. Tenemos que trabajar más juntos contra la inmigración ilegal.
¿Qué opina de la regularización emprendida en España?
No me parece bien lo que ha hecho España con la regularización. Nosotros trabajamos con las reglas europeas porque la inmigración irregular supone un problema para la seguridad. Nosotros defendemos una inmigración regular Faltan trabajadores, pero hay que recurrir a inmigrantes regulares. Creemos que hay que formar a los inmigrantes en África y facilitar vías legales de entrada. En Italia abrimos cada año cupos para inmigrantes regulares y, al mismo tiempo, la inmigración irregular ha disminuido en torno a un 60%. Europa está aceptando cada vez más este enfoque y nos ha dado la razón. Es importante trabajar juntos y fortalecer la seguridad.
El Gobierno de Sánchez argumenta que la regularización en España no afecta a Italia, porque los regularizados no irán allí…
Nadie puede saberlo. Existe la libre circulación dentro de la Unión Europea y esas personas regularizadas en España podrían trasladarse a Italia. Además, para quienes hablan español es más fácil aprender italiano que otros idiomas europeos. Para un hispanohablante es más fácil ir a Italia que a Alemania. Regularizar a medio millón de personas o incluso hablan ahora de más de un millón me parece increíble. Son un millón más de europeos sin un trabajo claro en una medida que es demagógica. Es una decisión muy difícil de entender. Es un problema europeo, no solo español. Hay que abordarlo conjuntamente.
¿Le llamó José Manuel Albares para informarle del plan del Gobierno de emprender una regularización masiva?
Nada No hubo ningún contacto.
¿Cómo es la relación entre Pedro Sánchez y Giorgia Meloni?
Las relaciones institucionales son buenas. No compartimos todas las posiciones políticas porque España tiene un Gobierno de izquierda e Italia uno de centroderecha, pero España sigue siendo un país amigo y nadie puede romper esa amistad. Colaboramos en muchos asuntos relacionados con el Mediterráneo.
Usted ha animado en un acto del Partido Popular Europeo a Feijóo a ganar las elecciones…
Es de mi partido y tenemos la misma visión de la sociedad mientras que el Gobierno de Sánchez tiene una idea diferente, pero no vamos a utilizar nunca posiciones políticas contra España. España es España y es muy importante el Rey, que es fantástico.
¿Tiene un papel fundamental el Rey en la relación de ambos países?
El Rey es un magnífico embajador de España. Su visita a Italia fue muy positiva, especialmente en el ámbito empresarial. Es una persona muy preparada, con gran formación y una excelente capacidad política.
Usted sufrió como presidente del Parlamento Europeo en 2017 el intento de independencia de Cataluña ¿Qué opinión tiene sobre la Ley de Amnistía en España?
No quiero entrar en la política interna española, pero sí viví aquellos momentos y la amnistía no me parece una decisión adecuada. En cuestiones cruciales que se refieren a la unidad nacional, creo que siempre es importante movilizar a amplias mayorías en el país y en el Parlamento, para evitar peligrosas derivas secesionistas.
¿Por qué se ve menos a Pedro Sánchez en algunas reuniones europeas en las que sí está Meloni?
No lo sé. Nosotros no tenemos ningún problema con España. Es un país amigo y siempre estamos dispuestos a colaborar. El Gobierno español ha realizado ataques al Gobierno de Italia, pero nosotros no vamos a hacer nada que excluya a España. Tenemos intereses comunes y podemos trabajar juntos por los intereses del sur de Europa que es un punto crucial. Tengo buenas relaciones con el ministro español de Exteriores y el de Economía.
Moncloa mostró enfado en febrero por una reunión selectiva que organizó Italia sobre competitividad…
Siempre ha habido este tipo de cumbres. Algunas veces se invita un país, otras veces a otros… También algunas veces no invitan a Italia.
¿Firmó Sánchez lo mismo que Meloni en la última cumbre de la OTAN en Ankara?
Sí, lo mismo. Italia aumentará progresivamente el gasto en defensa hasta el 5% del PIB en 10 años y vamos a invertir más en empresas de seguridad italiana porque tenemos un alto nivel en seguridad. Tenemos Leonardo, Fincantieri y Finmeccanica y hay otras pequeñas y medianas empresas en el sector de la seguridad que tienen un saber hacer increíble. También estamos a favor de acuerdos con países europeos, de la OTAN y países del G-7. Estamos haciendo un avión militar con Reino Unido y Japón, por ejemplo.
¿Y abiertos a incluir a España en ese avión militar?
Si España está interesada, podemos hablarlo.
¿Cómo argumenta en su país que hay que gastar más en Defensa?
Porque es claro que en la OTAN hay que reforzar el pilar débil, que es el pilar europeo. Es un error decir que nosotros gastamos dinero en armas para hacerla guerra. Es al revés. Si hay un alto nivel de seguridad, más gastos militares trabajar a favor de la paz. Defendemos la paz al buscar un equilibrio de fuerzas. En la Guerra Fría había dos pilares fuertes: la URSS y EEUU. Nunca hubo una guerra.
El Gobierno español suele reivindicar que ha liderado la política exterior de la UE en asuntos como las críticas a Israel y a Trump. ¿Es justo reconocerlo?
Nosotros no siempre compartimos sus posiciones. En el caso de Israel, por ejemplo, Italia mantiene una postura diferente. Defendemos la solución de los dos Estados, pero creemos que hay que mantener el diálogo y evitar posiciones que puedan dificultar la paz. Hemos ofrecido Roma para una cumbre de paz en Líbano y han aceptado las partes. Somos activos en la búsqueda de la paz.
¿Puede Meloni aún ser puente entre Europa y EEUU tras los desencuentros con Trump?
Es que cuando no estamos de acuerdo, lo decimos. Groenlandia no puede estar bajo el control de EEUU y defendemos el derecho de Dinamarca También defendemos al Papa cuando dice que la guerra de irán no es nuestra guerra. Pero las relaciones transatlánticas siguen siendo fundamentales. Europa debe reforzar su propia capacidad de defensa, pero sin romperla alianza con Estados Unidos. Más seguridad significa también más posibilidades de preservar la paz. En Occidente entre un país con democracia como es EEUU y otro con autocracia, como es China, debemos estar con la democracia. China es, además, un rival comercial peligroso. Su estrategia es clara, bajar los precios para matar a las empresas europeas. Hay que trabajar nuevas alianzas comerciales.
Italia cuestiona cada vez más la política medioambiental de la UE…
Es que el Green Deal es un desastre. No se pueden fijar objetivos que destruyen sectores enteros. Hay que avanzar en los objetivos climáticos, pero hay que ser pragmáticos.
¿Qué espera en Ucrania?
Seguiremos apoyando a Ucrania y defendiendo el derecho internacional. También respaldamos las sanciones contra Rusia y trabajamos con nuestros aliados europeos para reforzar la defensa aérea ucraniana. Rusia no puede seguir adelante con esa guerra increíble sin respetar las reglas del derecho internacional y con más de un millón de muertos. Hay que estudiar una solución y claro que vamos a proteger a nuestros amigos de Ucrania. Ya hemos firmado diez países la declaración en París el pasado lunes en una coalición contra los misiles balísticos.
Entre ellos España…
Sí, también España Hay mucho en lo que podemos trabajar juntos.